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El acta de entrega de vivienda, también llamada inventario de entrada o check-in, es el documento que deja constancia, de forma contradictoria entre arrendador y arrendatario, del estado en que se encuentra la vivienda en el momento en que esta se pone a disposición del arrendatario al inicio del arrendamiento, junto con las llaves entregadas, las lecturas de los contadores de suministros, y, en su caso, el inventario del mobiliario. Relevancia jurídica: la Ley 29/1994, de Arrendamientos Urbanos (LAU), no impone expresamente la obligación formal de levantar un acta de entrada como requisito de validez del contrato de arrendamiento, pero su elaboración es de enorme importancia práctica: es el documento de referencia frente al cual se compara el estado de la vivienda en el momento de su devolución (acta de devolución o check-out), y por tanto la prueba principal para determinar si existen daños imputables al arrendatario que justifiquen una retención sobre la fianza legal, conforme al artículo 1561 del Código Civil, que presume que el arrendatario ha recibido la finca en buen estado salvo prueba en contrario. Sin un acta de entrada firmada por ambas partes, esa presunción legal juega en contra del arrendatario, y sin un acta de devolución con la que compararla, el arrendador puede tener dificultades para justificar objetivamente una retención sobre la fianza. Contenido recomendado: identificación de las partes, dirección y descripción de la vivienda, fecha y hora de la entrega, descripción detallada del estado de cada estancia (paredes, suelos, instalaciones, sanitarios, electrodomésticos), lecturas de los contadores de agua, electricidad y gas en el momento de la entrega, número y tipo de llaves entregadas (vivienda, portal, buzón, trasteros, garaje), inventario del mobiliario si la vivienda se alquila amueblada, y un apartado de observaciones para reflejar cualquier desperfecto preexistente. Se recomienda acompañar el acta con fotografías fechadas de cada estancia. Cuándo usarlo: siempre que se entregue una vivienda en arrendamiento, en el momento de la entrega efectiva de llaves, con independencia de que la vivienda esté amueblada o no. Errores frecuentes: no firmarlo por ambas partes en el mismo momento de la entrega; no anotar las lecturas exactas de los contadores, lo que después dificulta el reparto de consumos entre arrendador saliente y arrendatario entrante; y no dejar constancia fotográfica de desperfectos preexistentes, lo que puede generar disputas injustificadas al finalizar el contrato.
Nombre del arrendador o su representante
Nombre del arrendatario
Dirección de la vivienda
Fecha y hora de la entrega
Descripción del estado de cada estancia (paredes, suelos, instalaciones)
Lectura del contador de agua
Lectura del contador de electricidad
Lectura del contador de gas
Número y tipo de llaves entregadas
¿Se adjunta inventario de mobiliario?
Observaciones sobre desperfectos preexistentes
¿Se adjuntan fotografías fechadas?