El mecanismo se basa en dos pilares: la autenticación del firmante y la integridad del documento.
Para autenticar al firmante se utilizan uno o varios factores de identificación: dirección de correo electrónico de confianza (enlace de un solo uso), código OTP recibido por SMS, certificado criptográfico personal, etc. Para garantizar la integridad, se calcula una huella (hash) del documento en el momento de la firma. Si el documento se modifica posteriormente, la huella deja de coincidir y la firma queda invalidada.
En soluciones como Certyneo, el proceso se apoya en bibliotecas de procesamiento de PDF que incorporan estos metadatos criptográficos directamente en el fichero. Un audit trail con sello de tiempo (registro de acciones) completa el dispositivo registrando cada etapa: envío, apertura, OTP validado, firma, etc.
En el plano técnico, varios mecanismos de seguridad refuerzan la inviolabilidad del proceso: el sellado de tiempo cualificado (RFC 3161) añade una prueba de tiempo certificada en cada firma; el cifrado TLS 1.3 protege los datos en tránsito; la geolocalización y la dirección IP del firmante se registran para la trazabilidad; finalmente, en ciertos flujos (AES/QES), datos biométricos conductuales (velocidad de escritura, presión) complementan la huella de identidad.
El concepto de no repudio es central: gracias al registro de auditoría sellado en tiempo y firmado criptográficamente, es técnicamente imposible que un firmante niegue haber firmado un documento sin falsificar la cadena de pruebas. En materia de archivo, la regulación francesa (decreto 2016-1673) impone una conservación de 10 años para la mayoría de actos comerciales — Certyneo asegura este archivo con valor probatorio en alojamiento soberano (UE).